domingo, abril 01, 2007

Cinco minutos de culpas y bendiciones.


Hoy, al cuarto para las dos me masturbe como cada noche. Tomé café que por no ser punta, es Punta del Cielo. Fumé como para dejar mi aliento podrido. Agonizo cada día en León, ciudad sin alma, jodida. Huyo de las nostalgias como del agua salada huye el pez más listo. Pero hoy ellas han venido ha por mi, me atacan y no me dejan dormir. Cansado por un día de trabajo. Más Sabina para los oídos y cada vez menos edad de pretender ser un alcohólico regenerado. Las malditas nostalgias me entraron al ver la temporada uno de Los Sopranos, magnifica serie de nostalgias por dos películas base: El Padrino y Godfillas. Deprimente, como para odiar a tu familia y desear nunca tener hijos ni esposa, de escapar de los hipócritas curas de cajón, de los amigos que solo quieren apretarte el cuello lentamente. Pero que carajos, hoy al filo de las once de la mañana, en el Gran Jardín, la vi, a ella, la perfecta niña de los ojos eternos, de los labios exigentes, de los pechos pequeños, de los muslos perfectos, lástima que no es ferpecta, es casada. Seguramente con su alguien estúpidamente rico de herencia. Tres hijos tiene, no sé su nombre, ella tampoco el mío (pienso que no le interesa en absoluto) pero los cinco minutos que nos vimos, nos fijamos los ojos, fue mas intenso que diez cenicientas de saldo y esquina juntas. Hermosa donde las hay, se supo explorada, deseada, coqueteo un poco conmigo, ojalá que para salir del insomnio, del sentimiento de culpa por la eyaculación precoz, se me borre el sabor de espresso y apague por fin el cigarrito, ella deje su balcón abierto esta noche....

domingo, febrero 18, 2007

19 días y 500 Noches Por Jorge Represa

Cerrado por derribo.

SE BUSCA ESTA REVISTA!!!
Editada en España (Barcelona) creo. En ella están las fotos del segundo mejor disco del Sabina 19 Días y 500 Noches. La primer gran obra de Joaquín es también de la decada de los noventas y se llama Fisica y Quimica, tope artistico de la tripla Sabina&De Diego&Varona. Resulta ironico pero tambien la mejor foto de este trio, la de la contraportada de ese disco con ellos al piano y Sabina guitarra en mano. Pasarón los años y estan por ahi el Esta boca es mia, el Yo Mi Me Contigo, el Enemigos Intimos con excelentes canciones, pero sueltas. Un disco redondo es sin duda Fisica y Quimica que se aprecia como una obra total de principio a fin.
19 Días y 500 Noches resulta tambien formidable y disfrutable de inico a fin, con todo y el meterial gráfico (el mejor hecho a Sabina) y extrañamente producido en su totalidad por Alejo Stivel. Sabina compositor de todos los temas, con Oliver y Varona&De Diego sólo firman una canción (Donde habita el olvido) y figuran como músicos.
En fin, lo que pasa es que de últimas fechas estoy francamente obsesionado con las mentadas imágenes que según sé datan del año 1998 de esta revista suplemento cultural de El Periódico publicado en Barcelona. Las fotos estan tomadas por Jorge Represa importante fotografo español.
Si alguien por ahi tiene la revista, pasen las imágenes escaneadas, no?
En la reciente biografia de Joaquin Sabina, ha dicho que intentara saber si tiene un tome como compositor-cantante. Yo diria que hechara una buena vista para atraz, ahí están las respuestas. Despues del 19 Días y 500 Noches sólo estan por ahi discos para "no dormir" Dicho esto, teniendo en claro que a como estan las cosas en el mundo mundial, Sabina es rey en tierra de ciegos.

sábado, diciembre 16, 2006

Dulce compañia de Sir Panchito Varona.

miércoles, diciembre 13, 2006

Gery, Antoñito García de Diego & mi.


En Zacatecas, el guitarrista, tecladista y compositar español Antonio García de Diego, con mi hermano Gery y yo antes del concierto de Joaquín Sabina del día 31 de octubre de 2006.

jueves, noviembre 16, 2006

Joaquín Sabina, viuda e hijos, en el Auditorio Nacional.


Finales de Octubre. Sábado por la noche. Auditorio Nacional del DF, sobre la avenida más hermosa del mundo; la Reforma. Joaquín Sabina después de no sé cuantos conciertos dados en ese mismo recinto, vuelve con su Alivio de Luto bajo el brazo y, escondido en su clásico bombín, un montón de sentimientos hacia su público Mexicano.

Fue a finales del 2001 cuando, estando borracho hasta la médula, Sabina intentó hacer pis, y, perplejo descubrió que la parte izquierda de su cuerpo no le funcionaba; el diagnostico: un ligero infarto cerebral sin secuelas. Él se baja de los escenarios, declara que podría jugar ha no necesitar dar más conciertos en su vida, ni a tomar mas una sola guitarra, pero que “sin un papel en blanco, no se veía en esté mundo”. “19 Días y 500 Noches” fue su último trabajo trasnochado, escrito desde los hoyos más obscuros de su amado Madrid, donde se juega la vida el asesino y el poeta. Su disco favorito.

Libros y presentaciones literarias, “Dímelo en la calle” de por medio con sus cortes casi en tono de duelo, de arrepentimiento, de decirnos que él también sabe jugarse la boca. Pero la realidad fue bien distinta, depresión crónica, ganas de tener ganas de…pero la espera y la huida fue larga. Cinco años sin cantarnos. “Ciento volando, de catorce”, “Con buena letra I”, “Esta boca es mía”, “Reflexiones sobre José Tomás” fueron algunos de los libros que presentó Sabina en lo que estuvo instalado detrás de la nube negra.

En 2005 aparece “Alivio de Luto” con sus músicos y productores y fans y amigos y responsables del sonido SABINA desde hace más de 20 años: Panchito Varona y Antonio García de Diego. Y como decía en un soneto: On the road again. Gira de calentamiento Ultramarina, en teatritos y recintos pequeños en España y Argentina, pero nada de México, ni una solo fecha. Termina esa etapa del Tour y empieza “Carretera y Top Manta” y sobre ella recorre toda España con un show más eléctrico, más rockero, mas joven. Éxito total en esa gira y por fin dos fechas en el Auditorio Nacional del DF Mexicano, pero regresando a la Gira Ultramarina.

El show empieza a las 8:15 de la noche, con el sonido local de fondo, la primera canción del disco “Física y Química” es decir “Y nos dieron las Diez”. Fuera luces y sin más rollos los primero acordes de “Aves de paso”, después, “Ahora que” con sus azotes de bastón contra el suelo, en clara rebeldía contra la vejez, la sordidez, lo políticamente correcto. “Esta noche contigo” canción que según los concecedores la escribió en el México que desfrutó: el de los bares con mariachis borrachos del Tenampa.

Saludo al respetable diciendo que la venganza de Moctezuma le está cargando la mano. Que estos cabrones son los músicos del Titanic que siguen tocando mientras él se hunde. Elogió y recordó que fue en el Auditorio Nacional (antes de la remodelación) el foro que le abrió las puertas hacia su consolidación en América. Bromeo con la gente sobre la situación de “retirada” de Chavala Vargas para dar salida al clásico “Por el bulevar de los sueños rotos”, nos dijo que el día que quieran se juntan cinco o diez mil mexicanos para ir juntos a tirar a hostias el muro de la vergüenza de los gringos, que ese día el se apunta para ir con nosotros. Ovaciones.

Saludo a un asistente en particular: el Gabo García Márquez. Dicen que hubo un buen de asistentes notorios al evento, hasta Felipe Calderón Hinojosa estuvo en un palco. Dijo que en está época es bueno llevar sombrero, por si hay alguna ocasión de quitárselo ante alguien y lo hizo ante el publico mexicano.

Cerca de treinta canciones cantó Sabina con sus hijos y su viuda entre otras: “Mentiras Piadosas”; “La del pirata cojo”; “Llueve sobre mojado” burlándose de la voz de seda del rosarino Paez; “Ruido”; “Siete crisantemos” con su fondo musical Dylaniano tocando las puertas del cielo. “Marylin Monrou” cantada por Olga Román y los demás músicos. “A la orilla de la chimenea” por Antoñíto García de Diego al piano, él sólo. “Como un dolor de muelas” empezada por todos y rematadas por Sabina.

Siguió con “Peor para el sol” “Quién me ha robado el mes de abril”; “Calle melancolía”; “Conductores suicidas”; “Una canción para la Magdalena” con la puesta en escena de Olga Román haciendo de puta carroñera sin cobrarle al parroquiano Joaquín. Versión roquera-jovial del clásico “Princesa”. Llegaron las aliviadas canciones “Pájaros de Portugal”, “Resumiendo” y la versión libérrima de Leonard Cohen “Pie de guerra”.

Resulta digno de apuntar que a estás alturas del partido, su publico mexicano esta más que comprometido con el artista y con su propuesta. Oír a todos los asistentes cantar todas y cada una de las canciones y escuchar con los oídos bien abiertos los comentarios, pequeños sonetos y bromas del Ubetense es algo que solo algunos alcanzan. Diez mil almas cantando todos los toros que echó el andaluz, fue maravilloso.

Sabina, con más edad y más “oficio” salió y dijo…”no me prestaré a jugar al juego de que me meto y me sacan a aplausos, así que qué les parece si me siento aquí y cantamos algunas canciones y después nos vamos sin más...” Y así fue, nos dejo caer la adrenalina con la boleristica “Contigo” con referencia política incluida al conflicto sureño con “…yo no quiero París con aguacero, ni Oaxaca sin ti…”; “Noches de boda”; “19 Días y 500 noches”; “Y sin embargo” la mejor composición de Sabina según la critica especializada. Ya para terminar todo el show cantamos “…nos dijimos adiós, ojalá que volvamos a vernos…el verano acabó, el otoño duró lo que tarda en el llagar el invierno… Y nos dieron las diez y las once las doce y la una y las dos y las tres y desnudos al anochecer nos encontró la luna…”

Se despidió Joaquín Sabina del México que le atormenta, de la mano de sus cómplices, y, como tema de fondo, el que cierra el disco “Física y Química” ésta es, “Pastillas para no soñar”. Pero como no soñar con la música de ese alquimista de las ilusiones, de ese maestro de lo mío, de lo tuyo, de lo nuestro?. Con su música bendita que resulta todo un lujo para el alma y el oído?.

Alguien me dijo alguna vez, que qué carajos le hacia a la gente Joaquín Sabina que una vez escuchado algo de su material, no lo podian dejar de oir? Que qué veíamos en su música, en su forma de ser? Que qué tenia de buena la poesía incluida en sus canciones?, a lo que respondí…”bueno creo que todos los hombres, alguna vez, de jóvenes, quisiéramos haber sido como es él…”

jueves, octubre 05, 2006

Woody Allen, nuevo film.


Nueva pelicula del Gran Woody Allen. Creo que ya por alla en europa ya se estreno una màs nueva. Aqui en Mèxico la nueva es "Match Poit", ni en cines se proyectò. Sòlo a la renta està disponible. Vuelve Mr Allen a poner su ingenio y su visiòn de cineasta consagrado en èsta nueva apuesta. Cambios si los hay. Londres en vez de su Nueva York còmo "set" de filmaciòn; Woody Allen no actua. Dirige y escribe esta maravilla de pelicula. La tesis un hombre desidido a dejar atraz su vida de pobreza Irlandesa y entrar a la burgesia ingles. Es jòven, apuesto y sabe jugar y dar clases de tenis. Entrar a la clase alta de Londres no es lo dificil, lo complicado es atender las cuestiones del corazòn. Estas cuestiones que nunca dejar de acusarnos.

En esta pelicula Woody deja un poco de lado su faceta còmica, sus aburridos homenajes al cine de Ingmar Bergman y sus màs clàsicas obsesiones, còmo la muerte, el sexo, la masturbaciòn, Dios y el vacio de la exsitencia del Hombre (còmo especie) sin èl.

Pero retoma el cine dràmatico con un tema que creo nunca habìa tocado; LA SUERTE. La suerte que dicen nunca es cierta, que es cuestiòn de trabajo duro que siguiendo las tesis Judio-cristianas para que halgo funcionè tiene que costarnos mucho trabajo, sudor, làgrimas, etc. Pues Allen dejar ver que la suerte nos acompaña a todos los seres humanos y es màs, juega un papel importantisimo en la vida.

Toca ademàs un tòpico màs. El asesinato y la culpa. Hasta donde estamos dipuestos a llegar para que las cosas que nos redean nùnca se nos vallan de las manos? Tema que ya habìa explorado en peliculas còmo "Crimenes y Pecados" y "Misterioso asesinato en Manhattan".

Una verdadera joya Woodiliana. Una làstima perdersela y un verdadero placer perderse en ella...

jueves, septiembre 07, 2006

Ando buscando una mujer tan puta cómo yo...


Desde León Gto, residencia definitiva de mis dos pulmones. Gery Y coco. Mi corazón ahora vive en Ibiza, creo que perteneze a la Peninsula Histérica. En fin, quiero escribir algo breve, pero algo. No se que deberia de sentir al recibir la noticia de que el Sabina estara en mi tierra, en el mero Zacatecas. Ahi estará el día 31 de octubre, aun sin saber el lugar donde actura. Creo que es lo de menos. Despues de tantos rumores y creo que a petición de la Gober Bonita Amalia G y su santa hijita(han declarado que son fans de Sabina). La de la tristeza es que yo ire a la caotica capital del pais a ver al Joven Aprendiz de Poeta, sin saber que lo tendré a solo unos pasos de mi cantina y de mi cafecito zacatecano y, que por el mentado MARICHALAZO no creo que me lo tope en las Quince Letras, para brindar un tequila de los solitarios. Pero un Illy tal vez si.
Octubre, mes de la patria, de la madre patria que nos canta Sabina!!!!!!!!!!!!

viernes, agosto 11, 2006


Mi pasado es nostalgia del presente, mi futuro, pretérito imperfecto.
-Joaquín Sabina

domingo, agosto 06, 2006

Café por las mañanas,


El café ejerce sus efectos benéficos si se consume dentro del ciclo de vigilia del cerebro humano. La primera taza debe tomarse en la primera hora después de despertarse. Con el tiempo, el individuo puede volverse mas tolerante a los efectos del café y aumentar poco a poco esa dosis para dos o tres tazas.

Se puede mezclar con leche, para aumentar el contenido nutritivo de la bebida, algo importante para niños y adolescentes. La segunda taza de café debe tomarse a mitad de la mañana, hacia las 10:00 horas. De esta forma, el cerebro, que esta despierto, mantiene e incluso aumenta su actividad. La tercera taza de café debe tomarse después de la comida, cuando es común cierta somnolencia.

De ese modo el cerebro continua activo. Para prolongar esa actividad todavía mas, puede ser útil, e incluso necesaria, otra taza hacia las 15:00 horas. En la noche, el ciclo sueño-vigilia. La dosis máxima diaria de café para una persona adulta y sana es de 0.51 de café, o sea, cuatro tazas de 125 ml, dividido a intervalos de por lo menos dos horas.

En caso de que una persona tomara de una vez el medio litro de café podría presentar una serie de problemas, de la misma forma que los presentarían comer, tomar café, cenar y merendar al mismo tiempo. Obviamente algunas personas son, más sensibles que otras, y una taza de café de 100 ml puede provocar excitación, nerviosismo, inquietud y malestar.

Por eso, el consumo debe iniciarse siempre con una taza pequeña de 50 ml, el popular cafecito. Y se puede aumentar poco a poco hasta cuatro tazas diarias de 50 ml (expres), 100 ml (media taza) ó 150 ml (taza grande), dependiendo de edad del consumidor y de la respuesta individual de cada organismo, según 4-2. Los grandes bebedores de café pueden consumir mucho más.


La cafeína no es una droga psicotropica.

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central. Cuando un individuo ingiere mas bebida que contiene una cantidad moderada de ella, se siente menos cansado, con menor somnolencia y fatiga y una actividad intelectual más rápida y vivida. Esta cantidad equivale a 500 Mg de cafeína, o sea, el contenido de cuatro tazas grandes por día.

La vigilia es estimulada, así como los reflejos más simples, mientras que tareas que impliquen coordinación motora más delicada pueden permanecer inalteradas o levemente afectadas. También pueden ser modificadas las funciones visuales y auditivas que se intensifican. La cafeína también interfiere en los estudios normales del sueño normal, promoviendo un aumento en la fase II y disminución en las fases III y IV; igualmente provoca un aumento del tiempo de la fase del sueño caracterizada por los movimientos oculares rápidos (REM de rapid eye movements en ingles).

Estos efectos son proporcionales a la dosis total administrada, esto es, más intensos con grandes cantidades de cafeína. Existe una variación individual en la respuesta del cerebro a sus efectos. Aunque el café sea una bebida diurna, muchas personas que toman café ocasionalmente pueden presentar efectos diferentes de los que presentan las personas que toman café ocasionalmente de los que presentan las personas que lo toman a diario, en especial si se ha tomado en la noche.

En el consumo diario es común la aparición de tolerancia a sus efectos. Algunas personas tienen una gran sensibilidad a la cafeína y presentan una estimulación exagerada después de su uso. Otras personas incluso, una respuesta diferente, como las que solo pueden dormir después de beber un café bien fuerte y caliente. También puede ser alterado el estado emocional. Inicialmente se presenta un mayor estado de alerta y atención, seguido de una sensación de ansiedad o incluso nerviosismo franco y otras sensaciones desagradables en el consumo de sodio elevadas.

Los efectos indeseables son más comunes en personas que no usan regularmente bebidas con cafeína o que hacen de ellas un uso esporádico e intermitente, mientras que el uso crónico de café presenta siempre efectos positivos.

Una mayor capacidad intelectual y una mejor asociación de ideas son efectos que se observan en el bebedor crónico de café, pudiendo incluso aparecer estimulación de habilidad y velocidad al leer, sin aumento de la ocurrencia de errores de lectura. Grandes dosis de cafeína producen ansiedad y síntomas idénticos a los de una neurosis de ansiedad, incluidos insomnio, cefalea, irritabilidad, temblores, nauseas y diarrea. Las personas que con ansiedad generalizada, reacciones de pánico, esquizofrenia y síntoma maniaco-depresivos son sensibles a los efectos indeseables de la cafeína.

Cuidado El café y la mujer pueden hacer bien a la salud.

miércoles, agosto 02, 2006

Joaquín Sabina en México


Sabina, de nueva cuenta en México, en plan de cantante ya que había estádo aquí en las últimas ediciones del Festival de la Palabra. Estará en el auditorio nacional del DF, ojalá ya esté desocupado de las Marchistas de AMLO-
En fin, el sábado 29 de octubre estaré en el DF para verver a escuchar al Hombre con el traje más gris que conozco...

¿Es Joaquín Sabina el más grande cantautor hispano?


Es algo que no importa demasiado, lejos de subjetividades de si es el mejor o sólo el más importante de los artistas hispanos, ésta última Gira doble, ha dejado constancia de su importancia en los escenarios. Lo más importante estriba en la convicción de desarrollar aquello que llenan por dentro (Sabina, viuda e hijos), en patentizar que el género canción camina junto con la industria, sí, pero también permanece al lado de quien combate, desde lo más álgido, para que el mundo conserve algo de su inocencia, contribuyendo a emocionar a miles de corazones. Creo que Joaquín Sabina es de esa gente que renunciaría a sus privilegios con tal de permanecer libres sus ideas, contagiando esa ilusión por descifrar la combinación que abra las puertas a la PAZ, a la concordia. No sé porqué, pero en el fondo creo que los maravillosos discos de Sabina a pesar del enorme éxito, no deberían venderse en esas grandes superficies, impersonales, llenas de entrajetados agentes vendedores ajenos totalmente a los principios que él proclama. Será porque soy un romántico, pero pienso que aquel muchacho ensimismado que era Joaquín, que un buen día encendió la mecha de las musas del rock, lo hizo ligado a una mágica palabra: INDEPENDENCIA.

Mayk R. Conceiro, desde el México postelectoral. 31 de julio de 2006.

Huérfano de besos.


Huérfano de besos.


Con todos era una puta; conmigo, una fortaleza inabordable. Tal vez por eso me seducía tanto, tal vez por eso me obsesionaba tanto. Porque desde un punto de vista, digamos, objetivo, no era precisamente una mujer espectacular, no poseía una belleza llamativa o una personalidad impactante. Más bien se trataba de una persona discreta, parca, reservada, incluso un tanto gris. ¿Cuál era entonces la razón para haber convertido en el centro de mi atención a una joven que además de todo me rechazaba, me menospreciaba, me rehuía? Dicen que el amor se basa en la sinrazón, en la falta de lógica, en el absurdo. Pero ¿era amor lo que yo sentía por ella? ¿Era amor o un empecinamiento irracional? ¿Era quizá, como me lo dijera Stuard -el psicólogo- una mera adicción? Posiblemente sí.

Ya que no me había dado por las drogas, el alcohol o la religión, me había vuelto a cambio adicto ella, a esa matrona algunos veranos mayor que yo y, quien respondía al nombre de, digamos que……………… Ruth, si, Ruth está bien.

No obstante, lo peor de todo era que me había prendado de una hembra que saltaba de cama en cama, de hombre en hombre, con la velocidad de la luz. Y no lo ocultaba, incluso hacía ostentación de ello. -“¿Por qué soy tan ninfómana?”, la escuché decir un día, entre broma y en serio, a una amiga suya, delante de mí, sin que le importara un carajo lo que yo pudiera sentir. Porque además de todo, Ruth conocía a la perfección (con crueldad) lo que yo sentía por ella y parecía gozar con mi sufrimiento.

Era una mantis religiosa, mayorcita, fascinada por devorar, con sádica lentitud, al macho que la cortejaba. Había que exterminarlo con premeditada parsimonia. Primero las extremidades inferiores, más tarde las superiores, luego la cabeza y tórax –con todo y sexo castrado-, para terminar por comerse a dentelladas la parte más vulnerable y sensible: el cursi corazón enamorado.

Sobra decir que todos quienes me rodeaban es ese entonces me miraban con una mezcla de compasión e impaciencia. Sentían al mismo tiempo lástima y enojo. Para mis amigos, era yo un imbécil que se dejaba pisotear por una tipa que no valía la pena. “Mándala a la chingada” era su frase más recurrente. Para mis amigas, era yo un pelele que no demostraba amor propio alguno, al seguir empecinado en conquistar a una mujer desalmada. “Mándala a la chingada” era, así mismo, su frase más recurrente. En fin: estaba convertido en el hazmerreír de la gente que no me quería y también de la que me quería.

Así pasaron tres, cuatro, cinco, siete, veinte largos años, sin que la situación cambiara un ápice. Algo en mi interior me decía, que, tarde o temprano, Ruth terminaría por cansarse de su vida licenciosa, de su promiscuidad irrefrenable, de su casquivana liviandad (como dirían los antiguos). Y así fue, justo al cumplir los cuarenta. A esa edad, había perdido su frescura, su elasticidad aun su vocación sensual. Era, o pretendía ser, una mujer madura. Decidió entonces abandonar el gusto por coleccionar varones y dedicarse a uno solo. Volverse monógama y contraer matrimonio.

Yo continuaba cerca de ella. Había sufrido por cerca de dos décadas, con vergonzoso estoicismo, su desdén amoroso, pero seguía ahí, siempre ser servicial, siempre leal, como un perrito faldero en espera de las sobras de la gran comilona. Ella lo sabía y por eso no se había alejado del todo. Conocedora de mi masoquista incondicionalidad, había logrado algo notable: cada vez que el frágil hilo de que nos unía se tensaba y estaba apunto de reventar, lo aflojaba con sabiduría y lograba de ese modo que yo continuara atado a su cintura. Para mí, aquel hilo era la única esperanza y tampoco me empañaba en romperlo. Así las cosas, una mañana la invité a desayunar y me reveló el cambió que había decidido hacer en su vida.

-Quiero casarme. Necesito sentar cabeza.

Se veía triste, con la mirada apagada y la piel un tanto seca. Yo seguía mirándola, sin embargo, como la mujer más bella universo. Al escuchar sus palabras, desde lo más recóndito de mí ser brotó un halo de ilusión. ¿Era acaso que la vida me recompensaba? ¿Tanto padecer en silencio, tanta sufrida paciencia, al final de cuentas habían valido la pena y podría aspirar, ahora sí, a convertirme en el único hombre de aquella a quien seguía amando con indecente pasión? Después de todo, si en alguien debía confiar Ruth para pasar a su lado el resto de sus días era en mí. Quise decírselo, proponerle matrimonio en ese mismo instante, pedir al camarero una botella del mejor vino tinto y brindar por la felicidad que de pronto, así no más, parecía asomar a mi vida. Pero ella hablo primero.

- ¿Te acuerdas de Jerónimo, aquel amigo mío que tantos celos te daba?
Escuchar ese nombre me hizo estremecer. Habían trascurrido quince años desde los meses de espanto en los cuales ella anduvo con él y en los que me lo restregó en la cara varias ocasiones. Si yo había aborrecido a todos y cada uno de los galancetes con quienes Ruth había compartido holgadamente lo que a mí me negó siempre, por Jerónimo sentía el peor de los rencores. Si todos los que la gozaron durante años habían sido en su mayor parte consumados patanes, éste era el más patán.

-Sí, sí me acuerdo de él ¿Por qué?

En mi pregunta vibró temor nervioso. Mi cuerpo se llenó de tensión y mis manos temblaron y sudaron más de lo acostumbrado, a pesar de los esfuerzos por controlarme.

-Bueno, él… Jerónimo…, me propuso que nos casáramos.

Sí en aquel momento hubiera tenido en mi mano derecha un vaso de vidrio, seguramente lo hubiera hecho añicos con la presión de mis dedos y habría sangrado con exceso. Pero sangré. Sólo que Ruth no sé dio cuenta o pretendió no hacerlo. Yo tenía la garganta seca y los ojos humedecidos. Ella miraba hacia otra parte.

-¿Y tú qué piensas?

Su interrogante me desconcertó. ¿No era obvio lo que podría contestarle? ¿No sabía de sobra todo lo que yo sentía por ella, todo el amor que le tenía y le había demostrado durante tantos malditos años? ¿De verdad desconocía lo que pensaba de aquel imbécil?

-¿Que qué pienso?
-Sí aconséjame. Eres mi mejor amigo. Me dolió hasta el último plegue de mi imbécil corazón.

Ahora que recuerdo la escena, con la relativa tranquilidad que da el paso del tiempo. Me parece que debimos vernos absolutamente ridículos. Una mujer que ingresaba a los cuarenta y, un hombre de menor edad, en los papeles, ya que siempre he aparentado más edad de la que tengo, tal vez por eso me inclino hacia las mujeres mayorcitas. Con el pelo canoso y ojos cansados de tanto soñar, manteniendo un dialogo propio de unos colegiales en primavera. Por supuesto que mi consejo hubiera valido muy poco. Yo tenía la certeza de que Ruth tenía decidido lo que iba a hacer y que nada, mucho menos mi opinión, la harían cambiar lo que ya había determinado.

Se casaron tres meses más tarde. Ella me llamó un día antes de la boda para invitarme, a sabiendas de que de ninguna manera asistiría. ¿Quien iba a imaginarse que antes de medio año se separarían y se divorciarían de manera irreconciliable? Bueno, a decir verdad, yo sabía que eso iba a suceder. Conocía lo bastante bien Ruth para adivinar que no estaba hecha para la vida de casada. Las mujeres como ella permanecen libres, por toda la eternidad, para morbo de las camas de hotel sin besos de amor.

Jamás lo volvería a intentar. Trató de volver a su afición por las camas diversas, por los machos de ocasión, pero ya no fue lo mismo y terminó por dejar su entrepierna en paz. Ayer cumplió cincuenta años. Sé que vive sola en una pequeña ciudad de la costa del golfo. Hace un lustro que no la veo, aunque esporádicamente nos escribimos o nos llamamos por teléfono.

¿Qué si todavía la amo? Creo que sí. Por alguna extraña razón que jamás me podré explicar, mi amor por Ruth ha seguido vivo y su recuerdo me mantiene paradójicamente jovial. No está mal para un sujeto mayor, que sigue sin hacerse a la idea de que ya no es un adolescente.



Fin

Maykol R. Conceiro
Casi invierno de 2005, Fresnillo, Zac.